Me encanta fotografiar familias bonitas, y Bea, David y Alex lo son a más no poder.
El domingo pasado tuve la suerte de pasear con ellos por un entorno precioso, y con una luz de atardecer que parecía un cuento de hadas… y muy cerca de casa! (a veces los fotógrafos nos complicamos demasiado la vida con las localizaciones, somos así…)
Pronto serán uno más porque no queda nada para que llegue la pequeña Julia, queda tan poco, que hasta cruzamos los dedos para poder hacer estas fotos… y hubo suerte! me alegré mucho cuando el domingo recibí un mensaje de Bea que decía “todavía tengo tripa!!!” jejeje.
Muy bien Julia, menos mal que no te adelantaste.
Esta familia es muy querida para mi porque la estoy viendo crecer, ya fotografié su primer embarazo y a Alex cuando sólo tenía unos días. Es un orgullo que cuenten conmigo para plasmar estos recuerdos tan bonitos, porque además el vínculo que se crea se nota a la hora de fotografiar, por la confianza que hay.
Aquí va un resumen del reportaje, con caminos arbolados, chopera, atardecer y alguna que otra picadura que me está dando bastante guerra. Pero eso se olvida, y lo que queda para siempre son las imágenes, así que más que feliz por ello :-)

 

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