Llevaba mucho tiempo sin actualizar el blog, demasiado! pero aquí estoy de nuevo.
Si por algo está marcada este año la temporada de comuniones, está siendo por el mal tiempo.
La primavera se está resistiendo a llegar, y esto ha hecho que las sesiones con los niños se hayan retrasado debido al frío, que se haya atascado el trabajo, y que los fotógrafos llevemos un poco de retraso…¡y mucho estrés! jejejeje.
Pero por fin, y aunque haga unos cuantos días de esta sesión, pongo aquí un resumen del reportaje de Claudia.

Una niña a la que ya fotografié hace unos años, cuando su hermanico Daniel era un bebé recién nacido.
Para mi no hay nada más bonito en este trabajo, que un cliente vuelva a contar contigo para plasmar sus recuerdos. Ver como crecen los niños, crear un vínculo, me siento realmente afortunada cuando eso pasa.

El día que hicimos las fotos de Claudia fue un día de suerte, y no solo por la temperatura primaveral que disfrutamos, también por una ribera que una semana después estaba inundada por la crecida del Ebro. Y por un arco del Dean desnudo, que también al poco tiempo y dando un paseo, me encontré vestido por un andamio con una horrorosa lona azul.
Podría decir que ese día se alinearon los planetas para que pudiera hacer estas fotos, aunque sin duda la mejor suerte, es tener una modelo con esta sonrisa :-)

 

 

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